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¡Tienes que prepararte! Hacer empresa es para valientes

Hacer empresa es más que saber administrar.

Hacer empresa es más que saber de logística.

Hacer empresa es más que saber de calidad de servicio.

Hacer empresa es más que saber de contabilidad.

Hacer empresa es más que saber de marketing o finanzas.

Hacer empresa es, sobre todo, LIDERAR. Y liderar es hacer que los resultados OCURRAN.

Señores, quienes son médicos se han preparado para ser médicos.

Los ingenieros se han preparado para ser ingenieros.

El aviador se preparó para ser aviador.

El carpintero se preparó para ser carpintero.

Es igual, el EMPRESARIO se tiene que preparar para SER EMPRESARIO.

No importa como empieza, el asunto es que usted se debe PREPARAR.

Puedes empezar como ayudante en un negocio ajeno.

Puedes empezar con una pequeña tienda, con local alquilado. Puedes empezar sin empleados, tu solo haciendo todo.

Eso no importa: aquí lo importante es que crezcamos como empresarios.

Señores, el negocio nos trata como nosotros lo tratamos. No es retórica, es lógica: Si te comportas como comerciante, vas a ganar como comerciante. Si juegas el pequeño negocio, vas a tener un pequeño negocio.

Esto no es fácil. Hacer empresa no es para flojos. El empresario es la persona que no solo está pensando en vender. El empresario está pensando en expandir su mercado, abrir nuevos locales, cimentar su equipo de trabajo, conseguir nuevo financiamiento, expandir su red de influencia. El empresario crea marcas, construye organizaciones, forma equipos.

El empresario vive adelantado: los pobres están pensando en navidad, el empresario ya planificó su campaña hace tiempo. Mientras algunos están pensando en fin de año, el empresario ya está en el 2018.

Los empresarios somos líderes. Los líderes no nacen, SE HACEN. El empresario se forma a sí mismo, es autodidacta. El empresario al principio duerme menos que los demás. Se esfuerza más que el resto.

Cuando el empresario está empezando no tiene gratificación, no tiene quién le regale panetón, pavo o una canasta navideña. No hay bono, no hay feriados.

Aquí se cumple aquella máxima que dice: “el empresario al principio hace cosas por las que nadie le paga; pero después le pagan por cosas que no hace.”

Señores, sigan empujando el carro. Sigan impulsando su negocio. El éxito está en la mentalidad de una persona. Piensa como empresario y actúa como tal. ¡La meta es GANAR, más nada!

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