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Ahorradores Pobres vs. Ahorradores Ricos

Es probable que usted haya escuchado las siguientes afirmaciones:

  • Estoy ahorrando “para comprar unas cositas”
  • Estoy ahorrando para hacer un viaje
  • Estoy ahorrando para mi vejez
  • Tengo un dinero guardado en el banco

Un amigo solía decir que “utilizar los ahorros para gastar es casi lo mismo que no ahorrar.”

El ahorro es un hábito que le puede permitir apalancarse. Es decir, mientras el pobre ahorra para comprarse un televisor de 32 pulgadas, el rico ahorra para juntar un capital de negocio.

El desafío siempre es el destino de nuestro ahorro. Por es que hay ahorradores pobres y ahorradores ricos.

Un ahorrador pobre es el que pone su dinero en el banco esperando jugosas ganancias. El banco tiene un negocio: paga a los ahorradores el 2% y les cobra a los prestamistas el 10%. Es decir, el banco trabaja con dinero de los ahorristas. En el banco son especialistas haciendo dinero con dinero ajeno.

Para la vejez, mejor que una pensión un negocio.

Para la vejez, mejor que un “seguro” un activo.

Por eso, si usted quiere ahorrar, ahorre para hacer negocios. Aprenda. Multiplique su dinero. El problema de ahorrador pobre es que una vez que junta X (equis) cantidad de dinero no sabe qué hacer con él. Tiene miedo. Siente pánico arriesgar. Le ha costado trabajo juntar ese dinero, así que no lo quiere arriesgar. Pero la magia no está en darle el dinero al banco, la magia está en que nosotros lo trabajemos. Y eso requiere que usted se prepare. Que usted crezca. Un error garrafal es hacer crecer nuestro dinero y no hacer crecer nuestra mentalidad.
Usted separa unas monedas o unos billetes y los va acumulando. Sin embargo, no separa pensamientos para nutrir su mente. No separa dosis de valor para ir nutriendo su espíritu.

Incluso, en materia financiera el mito popular o la creencia del pobre es que “ahorrar es guardar dinero.” Un viejo maestro me hizo una reflexión. Me dijo: “sabes, hay una diferencia entre ahorrar y economizar. La gente de abajo cree que la clave es ahorrar. Y lo que es peor es que para ellos ahorrar es guardar dinero. Los ricos no ahorran, ECONOMIZAN.”

¿Cuál es la diferencia entre ahorrar y economizar? Mientras que ahorrar solo refiere a “guardar dinero” economizar es el arte de hacer que algo que ya tienes o ya usas te evite un gasto más, es decir sacarle el máximo provecho, el alto rendimiento, a las cosas y a los procesos cotidianos.

Ejemplos: con la idea de cuidar su dinero el pobre compra barato. Y luego comprueba que “lo barato sale caro.” Es decir, es un modo de guardar hoy para mañana volver a comprar lo mismo.

Cuando los ricos compramos algo, compramos algo de VALOR. Esto no significa que necesariamente deba ser algo costoso. Cuando decimos que buscamos algo de valor el precio queda al margen. Algo de valor quiere decir que es algo que a la larga nos hará ganar dinero, ganar tiempo…bien por su duración, por su efectividad, por sus múltiples usos, etc.

Por eso la máxima dice: no compres algo para ahorrarte unas pesetas, compra algo para añadir valor a tu vida. Economiza.

La siguiente razón por la cual el ahorro no es la clave de la riqueza, es porque el dinero se hace invirtiendo no guardando. El dinero no se multiplica en el banco (ahí solo se multiplican los intereses), tampoco se multiplica si lo tienes guardado en tu casa.
La clave está en invertir. Dinero que usted reúne, dinero que usted invierte. ¿Qué cosa es invertir? Es transformar el dinero en activos. Por varias razones, pero le mencionaré dos: Número uno, porque el dinero no puede estar ocioso. Número dos, porque el dinero líquido está sujeto a múltiples variaciones y riesgos.

Señores, cuando el dinero se convierte en activos esos activos pueden trabajar todo el tiempo. En crisis, en domingos, en feriados, todo el año… activo trabajando, significa bolsillos prosperando. Recuerde: cuando se trata de ganar, nunca se detenga. El que trabaja es el dinero, no usted.

Y el segundo punto refiere a que el dinero en efectivo está sujeto a cambios que escapan a nuestro control. Mire, lo que hoy día usted puede comprar con mil pesos, quizá mañana ya no pueda hacerlo. Es decir, los mil pesos mañana o pasado pueden valer más o pueden valer menos. La inflación y otros factores propios del ejercicio fiscal de un país hacen que eso ocurra.

Le voy a contar una pequeña historia: Para 1991 – más o menos – un señor tenía ahorrado el equivalente a 10 millones de intis. De pronto un día cualquiera el gobierno anuncio que el inti dejaba de ser la moneda oficial y que en adelante la nueva moneda sería el nuevo sol. El señor del que le hablo vio como sus 10 millones de intis ahora pasaban a valer 500 soles. Había perdido dinero, sus ahorros se habían devaluado. Decía: “mejor hubiese comprado mis tierras, mis casas y ahora al menos eso si tiene valor”

Con ese pequeño ejemplo, lo que trato de decirle es que mientras el pobre quiere forrarse en dinero, los ricos queremos forrarnos en activos. El mejor seguro es siempre un activo.

Activos, activos, activos…activos trabajando, ¡usted planificando!

Señores, la clave es la inversión.

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